Pentesting en Argentina
Pruebas de penetración para empresas argentinas: encontramos las vulnerabilidades antes que los atacantes, con un enfoque alineado a la Ley 25.326 y a las exigencias del BCRA.
Argentina combina un ecosistema tecnológico potente —Buenos Aires es uno de los grandes polos de talento y exportación de software de la región— con una adopción acelerada de la banca y los pagos digitales. Ese crecimiento amplió la superficie de ataque: el ransomware, el fraude y la fuga de datos personales son hoy riesgos cotidianos para empresas medianas y grandes.
Una prueba de penetración (pentesting) simula un ataque real y controlado contra tus aplicaciones, redes e infraestructura, para descubrir por dónde entraría un adversario y qué podría comprometer. A diferencia de un escaneo automático, combinamos herramientas con técnicas manuales que detectan fallas de lógica de negocio, y entregamos un informe priorizado por riesgo real con pasos concretos de remediación.
Pentesting y la Ley 25.326 de Protección de Datos
La Ley 25.326 de Protección de Datos Personales obliga a las empresas a adoptar medidas de seguridad para proteger los datos personales que tratan, bajo la fiscalización de la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP). Un incidente que exponga datos personales puede derivar en investigaciones y sanciones de la AAIP, además del daño reputacional. Las pruebas de penetración periódicas son de las formas más sólidas de demostrar diligencia: evidencian que la organización evalúa y corrige activamente sus vulnerabilidades, no solo que tiene políticas en el papel. (Una reforma en trámite busca modernizar el régimen y acercarlo a estándares internacionales como el RGPD, lo que elevaría aún más esa exigencia.)
Sector financiero: las normas del BCRA
Si operas en el sistema financiero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) establece, a través de sus Comunicaciones 'A', requisitos de tecnología y seguridad de la información, incluyendo la gestión de riesgos y la evaluación de los sistemas. Diseñamos el alcance del pentest para cubrir las superficies que más le importan al regulador y a tus clientes: canales digitales, APIs de pagos, autenticación y la exposición de datos sensibles. El entregable está pensado para sostener una conversación con auditores, áreas de riesgo y el directorio.
Trabajo remoto, cobertura nacional
Atendemos empresas en Buenos Aires, Córdoba, Rosario y el resto del país de forma 100% remota. El pentesting no requiere presencia física: trabajamos sobre tus entornos con reglas de involucramiento claras, ventanas acordadas y comunicación constante. Esto nos permite ofrecer talento certificado a un costo competitivo, con la cercanía de zona horaria y el idioma que una firma offshore no da.
Todo lo que recibes al contratar
Acuerdo de confidencialidad (NDA)
Todo el proceso está protegido legalmente desde el primer día.
Alcance definido y coordinado
Acordamos qué sistemas se prueban, horarios y condiciones para no afectar tu operación.
Especialistas certificados
CEH, OSCP y CompTIA Security+. No subcontratamos ni dependemos solo de herramientas automáticas.
Informe ejecutivo + técnico
Dos reportes que facilitan la aprobación interna del presupuesto.
Sesión de presentación de resultados
Explicamos los hallazgos, respondemos preguntas y priorizamos correcciones.
Acompañamiento post-entrega
Disponibles durante la remediación para aclarar dudas y verificar correcciones.
Preguntas frecuentes — Argentina
No existe una norma única que lo exija a todas las empresas. Sin embargo, la Ley 25.326 obliga a implementar medidas de seguridad sobre los datos personales, y el BCRA impone controles más estrictos al sistema financiero. En la práctica, el pentesting es la forma estándar de demostrar que esas medidas son efectivas, no solo declarativas.
La Ley 25.326 exige medidas de seguridad para proteger los datos personales. Un pentest evalúa si esas medidas realmente resisten un ataque y produce evidencia documentada de la evaluación y su remediación, útil para sustentar la diligencia de la empresa ante la AAIP, clientes y socios.
Sí. Trabajamos con empresas en toda Argentina de forma remota, con la ventaja de zona horaria compartida y comunicación en español. Definimos juntos el alcance, las ventanas de prueba y las reglas de involucramiento antes de iniciar.
La práctica recomendada es al menos una vez al año y, además, después de cambios significativos: nuevas aplicaciones, migraciones a la nube, integraciones de pagos o reestructuras de infraestructura. Para sistemas críticos o muy cambiantes, una cadencia semestral reduce mucho la ventana de exposición.
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